PoderMexico

Estadísticas empresariales, datos de mercado, investigación de mercado y estudios de mercado

10 años sin Carlos Fuentes, el “hombre universal” de la literatura latinoamericana

Carlos Fuentes en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, año 2007 (FOTO: ISAAC ESQUIVEL/CUARTOSCURO.COM)

A Carlos Fuentes se lo conoce como el gran escritor mexicano y uno de los más importantes de las letras en español. Pero hay que empezar aclarando algo importante: no nació en México. Algo parecido a lo que le ocurrió a Julio Cortázar, su padre, Rafael Fuentes Boettiger, era diplomático. En el momento en que su madre dio a luz, estaba en Panamá. Eso fue el 11 de noviembre de 1928. Luego, debido al trabajo de su padre, pasó la infancia en diferentes partes del mundo.

Cuando murió —el 15 de mayo de 2012—, Mario Vargas Llosa escribió un texto para El País donde lo definió como “el hombre universal”. “Con él desparece un escritor cuya obra y cuya presencia han dejado una huella profunda”, afirmó. Esa universalidad comenzó en la infancia, viajando con la familia por diversas capitales de América —Montevideo, Río de Janeiro, Washington D. C., Santiago de Chile, Quito, Buenos Aires—, pero también con el contenido y la repercusión de su literatura.

A México llegó a los 16 años. Estudió en el Colegio México de la capital, se inició como periodista en la revista Hoy y se graduó en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma de México y en Economía en el Instituto de Altos Estudios Internacionales de Ginebra. Publicó su primer libro a los 26 años, en 1954: Los días enmascarados consta de seis relatos de corte fantástico donde hay surrealismo, fantasmas y una crítica al consumismo.

El escritor Carlos Fuentes, a la salida de la Biblioteca Central Vasconcelos, donde realizó una donación de libros de su propiedad. Ciudad de México, 2006 (FOTO: GUILLERMO PEREA/CUARTOSCURO.COM)
El escritor Carlos Fuentes, a la salida de la Biblioteca Central Vasconcelos, donde realizó una donación de libros de su propiedad. Ciudad de México, 2006 (FOTO: GUILLERMO PEREA/CUARTOSCURO.COM)

Cuatro años después, su segundo libro, su primera novela, La región más transparente, considerada la obra precursora del boom latinoamericano. Luego siguieron los cuentos de Cantar de ciegos, los libros de ensayos como París: la revolución de mayo y La nueva novela hispanoamericana y las novelas La muerte de Artemio Cruz, Aura y Cambio de piel.

La mirada política siempre estuvo presente en su vida. Escribió artículos de opinión sobre la actualidad de su país y del mundo, y se consagró como un influyente intelectual y una figura pública de referencia. Entre 1972 y 1976 fue embajador de su país en Francia. También se destacó como profesor en las universidades de Princeton y Columbia y catedrático en las de Harvard y Cambridge.

Otras novelas reconocidas fueron Cambio de piel, Terra nostra, Gringo viejo, La silla del águila. Se dedicó también al cuento, al ensayo y al teatro. Fue un intelectual completo que sembró una influencia enorme. Mario Vargas Llosa lo describió como “un gran trabajador, disciplinado y entusiasta, y al mismo tiempo un gran viajero, con una curiosidad universal”. “No sólo sus amigos sino también sus muchos lectores lo vamos a extrañar”, escribió. De aquel adiós pasaron ya diez años.

El escritor Carlos Fuentes en Ciudad de México, año 2004 (FOTO: Eunice Adorno/CUARTOSCURO.COM)
El escritor Carlos Fuentes en Ciudad de México, año 2004 (FOTO: Eunice Adorno/CUARTOSCURO.COM)

Tenía 83 años. Murió en la Ciudad de México debido a una hemorragia masiva originada por una úlcera gástrica. Sus restos fueron homenajeados en el Palacio de Bellas Artes y cremados para ser depositados en el Cementerio de Montparnasse, en París, donde descansan los restos de sus hijos Carlos y Natasha. El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México creó ese mismo año el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria en el Idioma Español.

Nunca dejó de escribir. Al morir, dejó terminada la novela Federico en su balcón, que salió a luz en noviembre de 2012, y otra inconclusa. Fue candidato al Premio Nobel de Literatura; Vargas Llosa lo propuso en varias ocasiones. “Cuando se lo dieron a García Márquez —dijo Fuentes— me lo dieron a mí, a mi generación, a la novela latinoamericana que nosotros representamos en un momento dado. De manera que yo me doy por premiado”.

Obtuvo otros premios: el Premio Rómulo Gallegos en 1977, el Cervantes en 1987, el Príncipe de Asturias de las Letras en 1994; además fue nombrado gran oficial de la Legión de Honor en 2003 y caballero gran cruz de la Orden de Isabel la Católica en 2009. Fue miembro honorario de la Academia Mexicana de la Lengua y doctor honoris causa por varias universidades como Harvard, Cambridge y UNAM.

Carlos Fuentes en Ciudad de México, 2006 (FOTO: GUILLERMO PEREA/CUARTOSCURO.COM)
Carlos Fuentes en Ciudad de México, 2006 (FOTO: GUILLERMO PEREA/CUARTOSCURO.COM)

Ahora, en el Centro Cultural Borges (Viamonte 525, Buenos Aires), se está exhibiendo la muestra Carlos Fuentes: un recorrido por su legado. La exposición es un registro íntimo de su espacio de creación literaria. Reúne las fotos que el destacado retratista de la escena cultural mexicana Barry Domínguez —responsable del archivo fotográfico de la Coordinación de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México— le realizó a lo largo de varios años.

Así describió Leopoldo Lezama esta serie fotográfica: “El estudio continúa intacto. Cuatro grandes libreros cubren la mitad de la estancia; los retratos familiares dispuestos en los anaqueles, la enorme colección de Historia de México, la curiosa ubicación de algunos objetos del escritorio. Atrás, colgando de la pared, pueden verse los rostros de Kafka, Tolstoi, Balzac y Faulkner iluminados por un enorme vitral que da a la calle”.

“Al centro —continúa—, una mesa atiborrada de libros y una máquina de escribir Olivetti roja; al fondo, un sofá, y encima, enmarcados sobre el único muro descubierto, los múltiples reconocimientos que recibió el novelista durante medio siglo de producción narrativa”.

Esta exposición, que permanecerá abierta hasta el miércoles 13 de julio, es un homenaje realizado en conjunto por la Embajada de México en Argentina, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México y el Centro Cultural Borges. En el marco de la exposición, se realizará una charla con Luisa Valenzuela y Noé Jitrik en torno al escritor mexicano y su obra. La muestra culmina con una serie capturada por encargo cuarenta días después de la muerte del escritor.

Carlos Fuentes: foto de Barry Dominguez
Carlos Fuentes: foto de Barry Dominguez

La literatura fue su campo de batalla, su rutina, su salvación. En 2010, Gabriela Esquivada lo entrevistó para Semana. Vivía en Londres, se levantaba a las siete cada mañana y a las siete y media ya está escribiendo. “Me siento y cumplo con lo que espero. Es una alegría, no sé si un trabajo. Soy un holgazán: hago lo que me gusta, escribir, todos los días”, dijo. Hasta el último día, la literatura lo acompañó, la acobijó, lo acunó.

SEGUIR LEYENDO